Por Jacob López | Para Mixdeportivo
Santo Domingo Tehuantepec, Oaxaca. 13 de julio del 2026.
¡Se soltaron los demonios en el diamante, señoras y señores! Vaya fin de semana de infarto el que vivimos en las semifinales de la Liga de Béisbol Binniza. Hubo de todo: atrapadas suicidas, jugadas de pizarrón que terminaron en cortocircuito, drama en las tribunas y una dosis de suspenso que ni Alfred Hitchcock se hubiera atrevido a filmar. Al final, las aguas regresaron a su nivel y ya tenemos invitados de honor para la gran fiesta.
Por un lado, la llave entre Ixtaltepec y El Espinal se resolvió por la vía rápida. El sábado, El Espinal pegó primero y se llevó el juego inicial. Ya para el domingo, el segundo de la serie fue de mero trámite; El Espinal sacó la escoba, ganó los dos encuentros y se sentó cómodamente en la antesala del campeonato, cruzado de brazos, esperando a ver quién salía vivo de la otra guerra.
La verdadera telenovela se vivió en la serie entre el gran favorito, Modi de Juchitán, y la aguerrida selección de Tehuantepec.
El zarpazo del sábado: Jugando en el mismísimo campo municipal de Juchitán, los de Modi mordieron el polvo ante unos inspirados Tehuanos con pizarra de 8 a 3. La victoria se cocinó gracias a las serpentinas de Daniel Perea y un relevo de oro de Jorge "Conejito" Díaz. Juchitán ganaba 2-0 hasta la cuarta entrada, pero Tehuantepec despertó, empató y se fue arriba con una tremenda inyección de energía de Yoshua Topete y Andy Cabrera.
Domingo de drama puro: La serie se trasladó al campo Arcadio Palacios. Por la mañana, Juchitán sacó el orgullo teco y venció a Tehuantepec 6 a 2, forzando el definitivo tercer juego.
El tercer duelo arrancó con un silencio sepulcral en la pizarra. Una joya de pitcheo que mantuvo el 0-0 hasta la fatídica sexta entrada.
En la apertura de la sexta, Juchitán amenazaba con todo: un out, Carlos Sánchez en segunda y Jesús Martínez en primera. Al bat venía Luis Fernando "El Pomo" Hernández, a quien dominaron con un elevado a las paradas cortas. El peligro seguía vivo con el cuarto bate, Jorge "Lolo" Valencia, quien conectó un tremendo batazo al jardín central... ¡Y aquí vino la jugada del partido! Víctor "La Perita" Jiménez midió el viaje, metió el turbo y realizó una atrapada majestual y suicida, estrellándose contra el césped. "La Perita" terminó lesionado, pero se llevó la ovación de pie de todo el estadio tras impedir que los Tecos anotaran la carrera de la quiniela. ¡Eso es dar el cuerpo por el equipo!
Vino la baja de la sexta y Tehuantepec armó el rally:
Karim Medina fue dominado con rola a las paradas cortas. (1 out).
Ulises "El Animal" Chávez prendió la mecha con imparable al izquierdo.
Héctor Medina aguantó un pelotazo para colocarse en la inicial.
Con hombres en base, el mánager mandó a José "Cheché" Bustamante como emergente en lugar de Víctor "Chiquis" Acevedo. ¡Y "Cheché" respondió como los grandes! Conectó un misil por el centro que Jorge "Lolo" Valencia no alcanzó, provocando un mal tiro que se convirtió en un triple productor de dos carreras.
El estadio era un manicomio: ¡Tehuantepec ganaba 2 por 0! Con la emoción a tope y un out, el "Almirante" Ronnie Altamirano intentó poner la cereza del pastel con un squeeze play ejecutado por Yoshua Topete, pero al muchacho se le cruzaron los cables en el madero y la jugada quedó frustrada.
En la apertura de la séptima, Modi de Juchitán vendió cara la derrota. Con dos strikes encima, Mario Hernández recibió un pelotazo que lo mandó a primera. Luego, Luis López pegó un imparable al izquierdo que impulsó la carrera del descuento. ¡El juego se ponía 2-1 y cardíaco! Afortunadamente, los brazos tehuanos aguantaron el abordaje. El juego terminó 2 por 1 a favor de Tehuantepec.
Pitcher Ganador: Iván "El Terri" Chávez.
El Salvador: Jorge "Conejito" Díaz, saliendo al rescate una vez más.
El dugout (o nogaut, como le dice la plebe) es una olla de presión; o explota o le resta tensión al equipo. Esta serie ha sido la más larga y competitiva del torneo, jugada al tú por tú. El sábado en Juchitán, cuando iban perdiendo 2-0, los Tehuanos tuvieron una "terapia psicológica" interna en la cuarta entrada que les cambió el chip y los mandó a ganar.
El domingo volvieron a tener una pequeña crisis al interior que se alcanzó a notar desde las gradas y que pudo terminar mal. Afortunadamente, regresó la cordura a este mundo, reflexionaron a tiempo y el juego continuó hasta el triunfo. Los muchachos de Tehuantepec tendrán que trabajar mucho en el control de sus emociones e ilusiones, pues juegan como un equipo que representa el sueño de cientos de niños y jóvenes que estan a la espera del tiempo para una oportunidad.
El trabajo de Ronnie Altamirano ha sido épico. Se le critica cada cambio y alineación, pero como pasa en el fútbol, ¡aquí todos se sienten mánagers de sillón! Estar en la caja de coacheo pensando en la jugada que viene, decidiendo los cambios en el momento exacto en que el juego lo pide, es una tarea titánica. Los jugadores se equivocan porque son humanos, pero responden cuando el mánager confía, justo como lo hizo "Cheché" Bustamante con ese triple de oro. Bien por el "Almirante", aunque tiene tarea pendiente en el corral para que las bestias no se le salgan del redil.
La batalla final entre Tehuantepec y El Espinal tendrá que esperar hasta la primera semana de agosto. ¿El motivo? Hay que darle chance a las delegaciones regionales de ir a bailar a la Rotonda de la Azucena en las fiestas de los Lunes del Cerro (Guelaguetza) en la capital oaxaqueña. Así que a guardar las emociones y afilar los bates mientras pasa la fiesta máxima de Oaxaca.
Mientras tanto, continuamos con la liga micro regional.. Nos saludamos pronto, claro si Dios quiere.